Control Olores Molestos

Con el aumento de la sensibilidad ambiental y el alto crecimiento productivo que se ha generado en Chile, poco a poco la emanación de olores molestos se ha convertido en un aspecto relevante de muchos de los eventos de conflicto entre la comunidad y las empresas.

Existen numerosas actividades industriales (industrias químicas, vertederos, depuradores de aguas residuales, industrias alimentarias, ganaderos, etc.) que emiten una serie de compuestos odorantes,  los que pueden generar molestias en el entorno. Estos olores pueden ser molestos y causa de rechazo de la comunidad por afectar la calidad de vida de las personas y por ello pueden ser considerados como una forma de contaminación ambiental y aunque todavía no exista normativa precisa al respecto, deben ser controlados y tratados.

Debido al componente subjetivo de los olores y a la dificultad para discernir entre los olores “agradables” y los “desagradables”, es difícil determinar cuándo se traspasa el umbral de lo tolerable y en qué punto se sitúa lo jurídicamente permisible a la hora de establecer máximos de tolerancia. Como herramienta muy eficaz para el estudio y control de olores y para dilucidar esta encrucijada se ha desarrollado la olfatometría, basada en el análisis sensorial.  Este método define la unidad de concentración de olor, UO/m3 (unidad de olor por metro cúbico) como aquella mezcla de compuestos que provoca una respuesta en el olfato humano conocido como umbral del olor.  Básicamente, el umbal del olor es aquella concentración a partir de la cual el olfato humano empieza a percibirla.  Dado que este umbral es muy diferente entre los distintos individuos, la norma define rigurosamente un protocolo de selección de individuos utilizando un gas de calibración, el n-butanol, de manera que los seleccionados tengan umbrales puy parecidos.  De este modo, la UO/m3 será aquella mezcla que provoca una respuesta en el umbral de olor de estos individuos seleccionados, denominados panelistas e la norma.  Una vez calibrado el “instrumento” (los panelistas), se podrá cuantificar cualquier mezcla en función del número de diluciones que es necesario hacerle con aire inodoro para que el panel recién comience a percibirla (al menos el 50% de ellos).  Por ejemplo, una muestra tendrá 100 UO/m3 si se ha tenido que diluir 100 veces para que solo el 50% del panel lo perciba..

Tratamiento de Olores Molestos

Ofrecemos unidades para el tratamiento de olores en base a equipos con rellenos de soporte inorgánicos  capaces de remover una amplia gama de compuestos del aire, como son: ácido sulfhídrico, VOC (compuestos orgánicos volátiles), compuestos sulfurosos y nitrogenados reducidos, etc., sin descomponerse y sin perder su capacidad estructural en el tiempo.

Estos compuestos son los principales agentes de los olores molestos que provienen de plantas de tratamiento de riles y aguas servidas, sistemas de almacenamiento y disposición de basuras, mataderos, planteles de cría de aves y ganado, etc.

Los rellenos de nuestros equipos asegurar mayores áreas de transferencia y mejores comportamiento neumáticos que los rellenos tradicionales lo que resulta en equipos más pequeños.

Además, este tipo de equipos prácticamente no requiere mantención pues el relleno es auto soportante y por lo tanto no se compacta  y porque además no es degradado en el proceso de tratamiento como ocurre con los chips o la turba, evitándose así la pérdida de capacidad de tratamiento. El relleno está garantizado por 10 años.

Las plantas son de muy fácil instalación, se entregan como paquete y solo requieren una losa de cemento, energía eléctrica y el conexionado de cañerías.

Evaluación de Olores por Olfatometría

Esta técnica sensorial de medición de olores ha sido usada por más de 20 años en la Comunidad Europea y desde 1958 en EE.UU. para determinar el grado de molestias que pueden ocasionar en la población.

Durante las décadas de 1980 y 1990 diferentes ciudades comenzaron a preocuparse por la calidad del aire que respiraban sus habitantes, observaron que los malos olores que se generaban en sus ciudades provocaban malestares dentro de la población  dolores de cabeza, molestias respiratorias y alteraciones psicológicas  Gracias a estas investigaciones los gobiernos de estas importantes ciudades se percataron que los malos olores afectaban el bienestar y la calidad de vida de las personas.

Para poder controlar estos males cada país creó su propia norma de estandarización de olores.

Gracias a la unión e investigación de los países europeos se pudo crear en 2001 la norma internacional (EN13725), basada en la técnica de olfatometría y rige en la unión europea el control de olores..

Con este sistema se puede:

  • Obtener mapas que indican la envergadura y extensión del problema
  • Mejorar los diseños de los posibles sistemas de tratamiento
  • Generar planes de mitigación evaluables en el largo plazo
  • Comparar diferentes condiciones de operación
  • Calibrar modelos de dispersión de olores
  • etc.